El ejercicio de cinco minutos que te dice si existes para la IA
Hay una pregunta que casi nadie se hace, y que en cinco minutos te da más información que cualquier informe de SEO.
¿Existes para la IA?
No me refiero a si tienes web. Ni a si sales en Google. Me refiero a si, cuando alguien le pregunta a ChatGPT, a Claude o a Gemini algo relacionado con tu sector, tu empresa aparece por algún lado en la respuesta.
A eso lo llamo la prueba de las 3 IAs. Y la puedes hacer ahora mismo, sin pagar nada, sin abrir ninguna herramienta rara.
Qué es exactamente
Es muy simple. Le preguntas a tres inteligencias artificiales generativas distintas algo relacionado con tu negocio, tu sector y tu zona, pero sin mencionar tu empresa en la pregunta.
Nada de «háblame de Reformas Pérez». Eso no sirve, porque ya le estás diciendo tú el nombre.
Sirve algo como «recomiéndame una empresa de reformas en Jerez de la Frontera» o «qué academia de inglés es buena en mi zona». Una pregunta que haría un cliente real, sin darle pistas de a quién buscas.
Y luego, simplemente, miras si tu empresa aparece en la respuesta.
Cómo hacerla, paso a paso
Elige tres inteligencias artificiales distintas. Con ChatGPT, Claude y Gemini es suficiente para empezar. No hace falta más.
Escribe una pregunta natural, la que haría un cliente tuyo si no supiera que existes. Evita nombrar tu empresa.
Haz la misma pregunta, casi con las mismas palabras, en las tres. No hace falta ser exhaustivo, con una pregunta bien pensada te vale.
Lee la respuesta entera, no solo el primer nombre que aparece. A veces te mencionan a media respuesta, o dentro de una lista de varias opciones.
Apunta el resultado. Aparecido, o no aparecido. Así, de forma clara, sin adornarlo.
Repite el ejercicio dentro de unas semanas, cuando hayas cambiado algo en tu web, para ver si el resultado se mueve.
Qué significa el resultado
Si apareces, enhorabuena, algo estás haciendo bien. Tu web tiene la claridad, la especialización o las referencias externas suficientes como para que un modelo de IA te considere una fuente fiable a la hora de construir una respuesta.
Aprovecha ese dato. Si te ha citado un modelo, dale una respuesta útil, marca esa contestación como buena si la herramienta lo permite. Ese tipo de señales también ayudan a reforzar que esa respuesta era la correcta.
Si no apareces, tranquilo, no significa que tu negocio vaya mal. Significa que, para estas plataformas, tu negocio todavía no existe de forma clara. Y eso, a diferencia de otras cosas del marketing, sí que se puede arreglar.
Qué hacer si no sales
Lo primero, no entres en pánico ni te lances a contratar el primer curso de GEO que veas anunciado. No hace falta.
Revisa si tu web responde con claridad a las preguntas reales que te hacen tus clientes, no a lo que a ti te gustaría contarles.
Escribe contenido específico de tu sector, no genérico. Algo que aporte información concreta, con tu experiencia real detrás, no una copia disimulada de lo que ya dicen otras cien webs.
Comprueba que no haya ningún bloqueo técnico raro que impida que estos sistemas puedan leer tu web con normalidad. Esto lo revisa un técnico en diez minutos.
Y busca que alguien, fuera de tu propia web, hable de ti. Un cliente, un medio local, una colaboración. Las menciones externas pesan más de lo que crees a la hora de que una IA decida en quién confiar.
El ejercicio que nadie hace
Lo curioso de la prueba de las 3 IAs es lo poco que se hace. La mayoría de empresas revisa su posición en Google cada dos por tres, pero jamás se ha parado a comprobar si existe para las plataformas que cada vez más gente usa para buscar información.
Tardas cinco minutos. Y puede que descubras que eres mucho menos conocido de lo que pensabas, o justo lo contrario.
De cualquiera de las dos formas, ya sabes algo que antes no sabías.
Si después de hacer la prueba quieres que revisemos juntos por qué tu web no aparece donde debería, hablamos.
